Villar, Temprado y Quereda, los amigos tóxicos del fútbol femenino

Tras caer eliminada en el Mundial de Canadá 2015, cada vez es más patente el descontento de los distintos estamentos del fútbol femenino con la Federación Española de Fútbol por su falta de apoyo al fútbol femenino. Villar, Temprado y Quereda son los amigos tóxicos del fútbol femenino.

 

LÍDERAS I 19 DE JUNIO DE 2015

 

España ha caído eliminada en el Mundial Femenino de Canadá 2015 tras la derrota del pasado miércoles ante Corea del Sur. Pese a ponerse por delante en el marcador, gracias al gol de Vero Boquete en la primera parte, las españolas se vinieron abajo tras el descanso encajando los dos goles que a la postre la dejaban fuera del campeonato. Un triste final para unas jugadoras que salen decepcionadas de su debut en un Campeonato Mundial. Un duro varapalo para las ilusiones de muchos aficionados que han estado apoyando a la selección pese a todo.

La selección española ha sido el único equipo europeo de los ocho clasificados que no ha pasado a octavos. Alemania, Inglaterra, Suiza, Noruega, Francia, Holanda y Suecia consiguieron su objetivo. ¿Por qué España no ha podido competir al mismo nivel que el resto de las selecciones europeas? ¿Qué diferencia al fútbol español femenino del resto de Europa?.

La respuesta es obvia: planificación, preparación y apoyo. En el artículo publicado por la revista Líderas, el pasado 4 de junio, comentábamos que España acudía a este Mundial con una preparación muy corta, sin apenas partidos amistosos, sin gira previa, y sin suficiente tiempo para aclimatarse a los horarios, césped artificial, y demás aspectos que condicionan a un equipo.

Recordemos que España llegó a Canadá con tan solo cinco partidos amistosos de preparación contra selecciones como Austria, Nueva Zelanda, Bélgica e Irlanda. Ninguno de estos equipos estaba clasificado para el Mundial. Además un último encuentro que estaba previsto para días previos al viaje a Canadá contra Rumanía no se pudo cerrar y se tuvieron que conformar con jugar un partido entre ellas. ¿Es esto serio? . Pocos rivales, de escasa entidad…no parece la mejor forma de preparar una competición tan importante como es un Mundial.

Respecto al viaje a Canadá, las españolas viajaron a tan solo cinco días de su debut frente a Costa Rica. ¿Acaso pensaba la Federación que las mujeres nos adaptamos mejor a los cambios o era para ahorrar gastos?. Cuesta pensar que una entidad como Federación Española de Fútbol con 111 millones de euros de presupuesto tenga problemas económicos a la hora de invertir en un acontecimiento de esta índole, pero ¿qué cantidad de este presupuesto está dirigido al fútbol femenino y a su máximo exponente como es su selección absoluta?. Al final les ha salido barato, cada jugadora tan solo cobrará 675 euros en concepto de dietas por los 15 días que ha estado en Canadá. Una ridiculez si lo comparamos con lo que cobran los jugadores de la absoluta masculina que no deja de ser un agravio que merece ser conocido por toda la opinión pública, por injusto y desigual.

Si yo fuera presidente de la Federación Española de Fútbol se me caería la cara de vergüenza al conocer esta realidad. No creo que exista tanta desigualdad en el resto de los deportes, pero a D. Ángel María Villar le da lo mismo, le importa un pimiento el devenir del fútbol femenino, y a las pruebas nos remitimos.

No tiene menos culpa, el máximo responsable del fútbol femenino, y presidente de la Federación de Fútbol de Madrid, D. Vicente Temprado. Su mutismo e inmovilismo, le hace cómplice y coautor de este desastre y decepción de las jugadoras. No se da cuenta el señor Temprado que los tiempos han cambiado, y que el fútbol de hoy no es como el de hace 30 años. Es lo que tiene la edad, que en muchas ocasiones se pierde la perspectiva y se mira más hacia atrás que hacia el futuro. Con la experiencia acumulada a lo largo de los años, el Sr. Temprado debería haber aprendido de los errores cometidos en el pasado para no volver a repetirlos.

Lo mismo sucede con el seleccionador D. Ignacio Quereda, 27 años al frente de la selección absoluta no es sinónimo de impunidad sino de todo lo contrario. Quereda tiene que dimitir por muchos motivos. En primer lugar por ser incapaz de plantarse ante Villar y Temprado para reclamar para sus jugadoras unas mínimas condiciones en las que se pueda trabajar en igualdad de condiciones, y no me refiero al plano económico, que también, sino a poder entrenar dignamente, con una planificación adecuada de partidos, con viajes bien planificados, en definitiva todo aquello que redunde en la mejor preparación posible.

Pero este no es el único error de Quereda, también se ha equivocado en el plano técnico, tanto a nivel físico como táctico. Y es que a las jugadoras les ha fallado la preparación física que hemos podido reconocer en el bajón de las segundas partes. Si bien esta última temporada ha sido larga y muchas de las competiciones han finalizado apenas un par de semanas antes del comienzo del Mundial, debería haber sido previsto por el equipo técnico con Quereda a la cabeza que debía haber planificado este aspecto. Además el técnico no ha sabido rotar al equipo de forma adecuada, utilizando tan solo a 15 jugadoras de las 23 convocadas. ¿Qué planteamiento es el de un entrenador que manda a presionar al equipo contrario cuando sabe que no puede aguantar ese ritmo? ¿O es que pensaba que el equipo iba a aguantar? En cualquier caso es el responsable de ello.

Un entrenador es un líder que dirige a un grupo para sacar el máximo rendimiento a nivel individual y colectivo. Dudo mucho que Quereda lo sea. Lo primero que debe hacer un líder es reconocer los errores de forma constructiva para tratar de mejorar y progresar. Quereda no solo no los reconoce sino que se obstina en decir que todo ha ido muy bien y que estar en este Mundial es ya un éxito. Así no vamos bien, hay que ser autocríticos.

Las jugadoras no se lo merecen, ellas han luchado al máximo para llevar a España a su primer Mundial, y han defendido con orgullo y con sus fuerzas la camiseta española, pero no han contado con el apoyo de su federación, y así es muy difícil.

Por el bien del futuro del fútbol femenino, los tres responsables deben dimitir de sus cargos federativos. Con ellos será muy complicado poder aspirar a nada (por lo pronto España ha perdido su oportunidad de acudir a los JJOO de Río del próximo año).

Nuestras jugadoras merecen estar en las máximas competiciones continentales y mundiales, y volverán a intentarlo porque la ilusión no tiene límites. Tras unos días de merecidas vacaciones volverán a sus vidas, su trabajo diario en sus clubes, sus estudios, el trabajo… esperando algún día volver a soñar en grande. 

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