Una depresión obliga a Anna Boada a abandonar el remo

La depresión y la ansiedad ha llevado a Anna Boada a anunciar su retirada del remo a los 26 años. 

LÍDERAS | 2 ABRIL DE 2019

Diploma olímpico en Río 2016 y medalla de bronce en el último mundial de remo, Anna Boada ha decidido poner fin a su brillante carrera deportiva en la disciplina de remo. Lo comunicó el pasado domingo ante los suyos en la Gala Anual del Remo que se celebró en la sede del COE y donde la deportista recibió un reconocimiento junto a su compañera Aina Cid.

Anna Boada comenzó su intervención dando las gracias a su compañera Aina, sus entrenadores y todo su entorno y lamentó su incapacidad actual para encontrar la fuerzas para seguir luchando: «las enfermedades no las escogemos y menos aún las aceptamos cuando están relacionadas con la salud mental». «Hoy en día está mucho más reconocido una fractura de brazo que la depresión o la ansiedad. Lo más complicado de una depresión no es caer, lo más difícil es no saber cuándo vas a tocar el suelo para poder levantarte», continuó en su desgarrador discurso donde también habló de la tremenda soledad que en palabras de la deportista «te invade cuando piensas que vas a ser juzgada y que tengan miedo de acercarse a ti por miedo a contagiarse».

Los tiempos también han jugado en su contra como admitía la propia Anna: «Igual me dí cuenta demasiado tarde. No supe encontrar la ayuda adecuada en el momento preciso. Igual la gente cercana a mí, no estaba preparada. Quizás ni yo misma era consciente de hasta qué punto era capaz de hundirme. He dejado de buscar culpables. El mundo ha seguido girando mientras yo he estado paralizada».

En su alocución Anna Boada alertaba que «No soy la única deportista de élite que necesita ayuda para gestionar tantas emociones». Y añadió que «me gustaría pensar que hay formas de apoyarnos para afrontar estas crisis pero también como prevención antes de que sea demasiado tarde. Tan sólo los deportistas sabemos los niveles de presión a los que estamos sometidos año tras año».

Anna afirmaba que quería contar su historia para concienciar a la sociedad de que «tan sólo los deportistas sabemos los niveles de presión a los que estamos sometidos año tras año». Y finalizaba con una invitación: «Aquí estoy para lo que cualquier remero necesite hoy y en el futuro, deseando que para el o para ella no sea demasiado tarde para disfrutar de este deporte como a mi me hubiera gustado seguir haciéndolo».

 

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación, adaptarse a sus preferencias y realizar labores analíticas. Al continuar navegando consideramos que acepta su uso Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar