María Elena Calleja: «Llevo gasolina en las venas»

Montar en moto es su pasión, la gasolina corre por sus venas. María Elena Calleja se ha convertido a base de trabajo y tesón en un referente en el mundo del motor. Pasión y orgullo definen a esta mujer capaz de vencer todos los obstáculos para practicar su deporte favorito: el motociclismo.

LÍDERAS I 27 DE ABRIL DE 2015

Ella se define así. A María Elena Calleja Pérez no le corre sangre por las venas, sino gasolina. Esta madrileña ha practicado distintos deportes desde su juventud: balonmano, aerobic, karate, y otros cuántos; pero ha sido la moto la que la encandiló desde los 15 años. Sus inicios no fueron fáciles, pero gracias a su tesón se ha ido abriendo camino en este sector y en la actualidad es colaboradora habitual y muy valorada en distintos medios periodísticos y empresas mundo del motor. Desde hace cinco años colabora en Motocity.es- la web de motos del grupo Orange España- , Supermotor.com , Green Box- revista oficial de Kawasaki- o En Moto Revista, entre otras. También ha ejercido de tertuliana y reportera en programas de radio como Super7Moto y En Moto Radio. Su próximo reto es estar al frente de la sección de motor de Líderas. Hoy nos revela su trayectoria y su experiencia en este mundillo tan difícil para la mujer.

P.- ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo de la moto?

R.- Fueron difíciles, montaba cuando y como podía ya que me tenía que esconder porque a mis padres no les gustaba. Empecé mi pasión por las motos aproximadamente a los 15 años montando de “paquete” con mis amigos. Poco a poco fui aprendiendo cómo había que cambiar de marcha y todo lo demás que exige llevar o pilotar una moto. Me fui defendiendo y en cuanto tuve la oportunidad, me saqué el carnet y me compré mi primera moto. En principio la usaba para hacer las cosas cotidianas, posteriormente empecé a hacer rutas principalmente los fines de semana, y luego me picó el gusanillo del circuito. Allí fue donde realmente aprendí a conocer de verdad cómo es y como se lleva una moto gracias a distintos pilotos y monitores. Allí fui aprendiendo nociones de mecánica y mantenimiento (que no es necesariamente lo mismo), lo fundamental que es la equipación y todo lo relacionado para por lo menos saber lo que estás llevando.

P.- ¿Qué panorama te encontraste cuando empezaste a ir a los circuitos? ¿Eras tú la única mujer?

R.- Si, el paisaje era desolador, sobre todo al principio. Yo era prácticamente siempre la única chica entre las cien personas que participan habitualmente en una rodada o entrenamiento. Eso significa que todo el mundo estaba pendiente de ti, todos te querían pasar, y muchos de ellos también te querían ayudar. El de la moto es un mundillo un poco complicado para la mujer, pero vas saliendo del paso como puedes. La experiencia en el circuito es muy importante porque, entre otras cosas, aprendes a trazar, y aunque no es lo mismo, te aporta el aprendizaje necesario para conducir por carretera de una forma más segura. Afortunadamente esa situación va cambiando y, desde hace unos seis o siete años, estoy viendo más chicas sobre todo en los grupos de iniciación, pero también en los más rápidos.

P.- ¿Cómo funcionan los circuitos de motociclismo?

R.- En las rodadas o cursillos en el circuito se suele funcionar con tres grupos según el nivel que tengas. Cuando empiezas lo haces en el grupo de iniciación, en el que cuentas con un monitor que está rondando delante de ti y al que sigues la trazada. Cuando adquieres esa mínima técnica subes al equipo de medios, en el que puedes llevar o no monitor, y es en este nivel, donde vas cogiendo rapidez con la moto y aprendes a mejorar la trazada. El grupo de rápidos es el nivel más avanzado donde lo que importa es correr haciendo los mejores tiempos. En este nivel vas “a saco”.
En los últimos años la fiebre del circuito está teniendo mucho éxito y hay mucha gente que se dedica a organizarlas sin tener monitores que sepan lo que tienen que saber ni que tengan la más mínima capacidad didáctica. Ojo a esto a quien se decida a apuntarse a uno, sobre todo las primeras veces

P.- ¿Cómo te has financiado todo?

R.- Montar en moto es caro. Cada vez que vas a rodar al circuito tienes que pagar 100 euros. Si llevas un monitor, son 150 euros aproximadamente. Puedes encontrarte rodadas más baratas pero que no cuentan con los medios adecuados (ambulancias, mecánicos, etc.)… y eso es muy importante. Además tienes que sumar los gastos de mantenimiento de la moto, el remolque si lo necesitas, los gastos mecánicos, el tener una buena equipación, etc. En mi caso, yo me he financiado todo, poco a poco y gracias a mi trabajo personal.

Elena Calleja probando una Suzuki V- Strom 1000 en ruta
Elena Calleja probando una Suzuki V- Strom 1000 en ruta

P.- ¿Qué obstáculos te has encontrado? ¿Y ayudas?

R.- Obstáculos todos y ayudas las que yo buscado porque nadie ha venido nunca a tender una mano.
El primer obstáculo fue la actitud negativa de mis padres que hasta hace muy poco tiempo, después de casi treinta años, no han aceptado que yo monte en moto. Este hecho ha condicionado el resto de mi vida deportiva, teniendo que hacer todo yo sola, por mis medios. Afortunadamente ahora hay chicas jóvenes que están siendo apoyadas por sus padres y que están encontrando ayudas a través de pequeñas empresas patrocinadoras.

El apoyo moral lo tengo de mis compañeros y amigos, todos aficionados. Cuando llevas mucho tiempo y la gente te conoce, te ven de otra manera, y esa es mi situación actual. Ahora pruebo y tengo acceso a todo tipo de motos, y además doy mi opinión y valoración sobre ellas. Eso ya es un importante paso. Además, con mi actual pareja, conocido periodista y probador de motos, me he introducido mucho más en este mundo del periodismo del motor y he aprendido a disfrutar y a ampliar mis conocimientos del pilotaje y la técnica como nunca. Por ejemplo, ahora puedo poner a punto cualquier moto y prepararla para cualquier uso- ruta, circuito, ciudad, etc- mucho mejor que antes porque conozco los trucos y secretos de la amortiguación, de los motores y del comportamiento general de cualquier modelo.

P.- ¿Cuál es la situación del motociclismo femenino actual?

R.- Queda muchísimo por hacer. Estamos empezando desde muy abajo. En la actualidad tenemos a dos o tres mujeres que empiezan a sonar a nivel internacional pero aún en puestos muy atrasados, menos en casos únicos como Laia Sanz. Las mujeres tenemos una complexión física distinta a los hombres, pero yo creo que en el caso del motociclismo este aspecto no es tan determinante como en otros deportes. El entrenamiento físico es muy importante para cualquier piloto, sea hombre o mujer, pero en este caso la diferencia radica en que las mujeres –sobre todo en España por motivos históricos- partimos con una gran falta de formación y conocimiento del mundo de la moto en especial y del motor en general. Nosotras no hemos tenido esa educación, de ahí parte, entre otras cosas el desfase con el motociclismo masculino.

I Campus Femenino de Velocidad con una Ducati Monster 1200 S
I Campus Femenino de Velocidad en Los Arcos con una Ducati Monster 1200 S

Actualmente la Comisión Femenina de la Real Federación Motociclista Española está trabajando duro para inculcar y promocionar la moto en la mujer. Asistí al I Campus Femenino de Velocidad que se celebró el pasado mes de octubre y fue una actividad muy interesante en la que se hizo una importante labor docente en varios ámbitos: desde saber qué tipo de alimentación se debe llevar, a cómo entrenar la forma física y cómo aguantar la presión en una competición, hasta de la mecánica de las motos. Personalmente creo que podría mejorar en muchas cosas de la organización y su difusión, pero como iniciativa es perfecta y debe continuar.

P.- ¿Motociclismo femenino integrado en el masculino o hay que crear una categoría solo para mujeres?

R.- Tiene que integrarse. Puede que la mujer se recupere más lentamente que el hombre de una caída, pero a la hora de subirte a una moto, si cuentas con una buena preparación física, creo que puedes competir al mismo nivel que un hombre. Actualmente no soy partidaria de crear otra competición, sino que hay que entrenar y correr con ellos porque además creo que no exista un número suficiente de mujeres lo suficientemente aficionadas y con los medios necesarios para correr entre nosotras por categorías en estos momentos, aunque no me cabe duda de que en muy poco tiempo si se podrá . Vuelvo a hacer hincapié que es primordial que la preparación física esté al mismo nivel que la de los hombres.

El hecho de que haya pilotos como María Herrera en GP y Laia Sanz en off-road es un avance, pero no hay que lanzar las campanas al vuelo porque queda mucho camino y aún no se ha conseguido ganar en grandes competiciones mixtas. Ambas son dos excelentes pilotos de moto que está rodando muy bien y, en el caso especial de Laia, tienen una preparación física excelente, y está claro que los resultados obtenidos por ellas están cada vez más arriba pero aún no se ha ganado un campeonato del mundo absoluto. Sé que soy muy exigente, pero la mujer entrará en la élite real de la moto a nivel mundial cuando se esté en los puestos de cabeza. Estamos rodando bien pero no al nivel para subir a un pódium en Gran Premio aún.

Laia Sanz es un ejemplo para todas nosotras, su octavo puesto en el Rally Dakar es una increíble noticia, pero no nos engañemos, se habla de ella porque es mujer, no por su puesto. ¿Alguien se acuerda de quién fue el cuarto en esa misma prueba? Debe estar en el pódium, y lo conseguirá.

P.- ¿Qué está haciendo la Federación a través de la Comisión?

GSXR 1000 JARAMA
Elena Calleja rodando en una Suzuki GSXR 1000 en el Circuito del Jarama

R.- Como te he comentado anteriormente, se ha decidido apoyar y fomentar el motociclismo en la mujer. Para ello está organizando campus, lo que claramente es un aliciente. El campus que organizó la Comisión Femenina en octubre del año pasado estuvo completamente subvencionado, por lo que lo único de lo que tienes que preocuparte es de llevar tu moto y todo lo que necesitas: equipación, transporte, algo de herramientas y ,si es posible, alguien que te eche una mano, porque al final terminas terriblemente cansada. Todo lo demás – alojamiento, monitores, clases, entrenador, comida, etc- entraba dentro del programa del Campus.

Además este año está previsto hacer dos carreras, una en mayo y otra en octubre en dos modalidades distintas.
Lo importante es que están consiguiendo que quien quiera correr pueda hacerlo independientemente de su edad, y se está creando un grupo muy heterogéneo de mujeres de todas las edades muchas de las cuales no han entrado nunca antes a un circuito y entrenado con pilotos. Esto acabará dando sus frutos ya que la mayoría de ellas son muy jóvenes.

P.- Antes hablabas de la educación y la vial es un aspecto importante en el mundo de la moto. Existen muchos tópicos negativos sobre las motos. En tu opinión, ¿qué labor se debe hacer en este sentido?.

R.- Hay que desdramatizar cuando se habla de la moto. Sé que es complicado, tengo dos hijos, pero es mejor que tu hijo monte en moto sabiendo qué es, disfrutándola y aprovechando sus ventajas como el bajo consumo y la agilidad en el uso urbano, y teniendo una educación sobre ella, antes que hacerlo a escondidas como si estuviera haciendo algo malo.

Las informaciones que nos ofrecen en televisión nos relatan que en un fin de semana hay más o menos muertos en la carretera y que muchos de ellos son motoristas, pero hay que profundizar en estos datos. Primero,  ahora hay muchos miles más usuarios de la moto que hace años, muchos miles, sobre todo de moto pequeña hasta 125 cc. Por otro lado, la culpa no es siempre del motorista, hay otras muchas causas como el estado de las carreteras que ahora es pésimo, las condiciones climatológicas adversas, los guardaraíles que se han convertido en verdaderos asesinos, o simplemente los atropellos protagonizados por otro tipo de vehículos que no respetan ni la distancia de seguridad ni las normas establecidas. Pero la gente siempre ve lo negativo. En este sentido la televisión no está ayudando, sino todo lo contrario.

P.- ¿Cómo apoyan las marcas a las pilotos?

R.- Las chicas están esponsorizadas generalmente por las marcas, pero no pueden vivir de ello. Aquí solo viven de ello los pilotos que están corriendo el Mundial. El resto cuentan con el apoyo económico de familiares y amigos, y en otros casos ellas mismas promueven acciones como mini-fiestas para buscar apoyo económico entre los asistentes. En ellas a cambio del precio de una entrada, te regalan una camiseta y así tratan de reunir un pequeño capital que les ayude a competir.

Tendría que haber alguna subvención no sé de qué tipo, incluso una escuela de pilotos y que empiecen desde pequeñas. Además, al no ser deporte olímpico, no tiene ayudas tipo ADO.
Mucha gente piensa que la moto te la da la marca para la que corres, pero eso no es cierto. La moto también tienes que comprarla tú, y si te caes y se te rompe algo, la reparación corre de tu cuenta.

P.- ¿Cuál va a ser tu papel y aportación en la Revista Líderas?

R.- Queda mucho trabajo por hacer y en el futuro seguiré probando motos y escribiendo y ayudando al fomento del motociclismo femenino.

En Líderas me voy a ocupar de la sección de Motor dedicada principalmente al mundo de la moto y del automóvil. Voy a aportar mi experiencia y conocimiento para que los lectores y lectoras aprendan las nociones básicas para poder montar en moto, conocer los límites y riesgos, aprender mecánica, informar sobre los distintos tipos de motos y coches, conocer rutas, en definitiva, todo lo que tenga que ver con este deporte y esta pasión. Creo que el trabajo de la Comisión Femenina junto con la información a través de revistas especializadas al servicio de la mujer, pueden aportar mucho en este sentido.

P.- Para finalizar, explícanos que sientes cuando te subes a una moto. ¿Cómo lo vives?

R.- ¿Qué siento? Ojalá fuera fácil de explicar…. Desde muy pequeña oía pasar una moto y me entraba una sensación fantástica y pensaba: ¡algún día llevaré una! Recuerdo a mis padres diciendo » lo de esta chica con las motos no es normal», «pero… ¿a quién has salido?», «tienes prohibido montar en moto»… en fin, que hay cosas que no se pueden evitar. Cuando me levanto por la mañana y voy a coger la moto, sigo sintiendo aquello que sentía cuando era pequeña, pero ahora desde otro punto de vista. Te sientas en ella, la arrancas y sientes el motor… Te da una sensación de fuerza y poder alucinante. El salir de ruta, disfrutar del paisaje, de la moto, del circuito, cruzarte con otros compañer@s por el camino, disfrutar de las curvas y ver que cada día aprendes algo nuevo. Y cuanto más montas, más te gusta. El «subidón» de adrenalina y la pasión que siento me han llevado a no poder pasar un día sin disfrutar de ellas.
Creo que hay cosas que se llevan en la sangre y yo llevo gasolina en las venas.

JARAMA BIMOTA
Elena rodando en el Circuito del Jarama con una Bimota

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