“Lo que nos hizo crecer”, por Manolo Laguna

Manolo Laguna, director técnico de la Real Federación Española de Balonmano reflexiona en esta tribuna sobre las claves del éxito de las “Guerreras” y su futuro.

 

MANOLO LAGUNA I 10 MARZO DE 2015

 

Manolo Laguna, director técnico de la RFEBM
Manolo Laguna, director técnico de la RFEBM

No hace falta buscar mucho para encontrar elogios relativos al deporte femenino en España. En cualquier medio, impreso o digital, es fácil localizar referencias al peso, cada vez mayor, que tienen las mujeres en los éxitos deportivos de nuestro país.

No quiero que estas líneas se conviertan en unas palmas más que se sumen al aplauso general. Y no porque no me parezca merecida la aclamación, que me lo parece, sino porque me parece más útil recapacitar sobre cómo ha llegado a producirse esta eclosión y discurrir sobre cómo estamos encarando el futuro. Al fin y al cabo, lo hecho, hecho está, y solo tenemos capacidad de acción sobre el porvenir.

Lógicamente, muchas de las reflexiones que os pongo están influidas por cómo suceden las cosas en el balonmano, mi deporte. Pero creo que no es muy diferente a cómo han ido pasando en otras especialidades.

Cuando ven las medallas colgando del cuello de nuestras deportistas, muchos pensarán en sesudos planes de promoción que al final se cumplieron.

A mí me vienen a la cabeza otras imágenes: las imágenes de hace años donde chicas, aún juveniles, se esforzaban a diario en entrenamientos exhaustivos con el afán de poder codearse con las mejores. Solo querían parecerse un poquito a las buenas; las medallas eran sólo un sueño, ¡estaban tan lejos!

Siento que todos nos afanamos en planificar el futuro para mantener la competitividad, pero nuestros medios siguen siendo escasos y, en muchos casos, incomparables con los que cuentan otros países que compiten con nosotros.

No me quedo con el esfuerzo, me quedo con el brillo de sus ojos. Con el espíritu de conquista que transmitían ellas y sus entrenadores y entrenadoras. Y con los clubes que crecían en condiciones precarias para conseguir que compitieran en Europa lo más dignamente posible.

Sin darse cuenta, sin grandes planes globales, creciendo de forma un poco caótica, ¡pero creciendo!

Con la inocencia por bandera y la sensación de que el esfuerzo era innegociable. Aunque de eso de la inocencia no se da cuenta uno cuando está metido en el ajo, sólo somos conscientes cuando la perdemos.

No, el crecimiento del deporte femenino en España no vino sólo porque planificáramos muy bien, llegó como un río cuando se desborda, con la fuerza de lo incontenible, porque no hay barreras capaces de contener a un colectivo que sueña y se empeña en conseguir sus sueños… Y eso es precisamente lo que me siembra el alma de temores.

Siento que todos nos afanamos en planificar el futuro para mantener la competitividad, pero nuestros medios siguen siendo escasos y, en muchos casos, incomparables con los que cuentan otros países que compiten con nosotros.

Ante eso, todo nos lleva a la queja y al llanto, y estamos ante el riesgo de perder el espíritu colectivo de conquista y actuar más con el espíritu de las clases acomodadas, pensando que las cosas se tienen, no se ganan. Crecimos en inferioridad de medios y esta desventaja, que existe desde hace mucho, no puede servir de excusa ahora.

Los que planificamos el futuro no debemos cejar en el empeño de proporcionar a nuestras deportistas las mejores condiciones de trabajo posibles, pero a la vez, y conscientes de nuestras limitaciones presupuestarias, sería un suicidio que olvidásemos la esencia de lo que nos ha hecho crecer.

Últimamente escucho muchas lamentos sobre lo que ha supuesto la crisis para los clubes de División de Honor Femenina en el Balonmano Español, y de hecho el volumen de entrenamiento medio de nuestras jugadoras de este nivel ha disminuido considerablemente.

No recapacitamos sobre las condiciones en que tuvieron que trabajar las Guerreras Olímpicas cuando aún no habían ganado nada. Si echáramos la vista atrás, comprobaríamos que sus circunstancias de entonces eran mucho peores que las de las jugadoras que en la actualidad se preparan para coger el relevo. La diferencia sólo puede estar en el brillo de esa mirada a la que aludía antes.

En mi trabajo como Director Técnico de la Real Federación Española de Balonmano no dejo de lado mi obligación de conseguir recursos para el trabajo de nuestras deportistas de élite, pero lo que me obsesiona de verdad es que ese afán de superación que nos ha llevado a tener equipos competitivos no se ahogue en el mar de las justificaciones, que no son otra cosa que el miedo a que nos quiten el caramelo.

Hay que seguir arañando pedacitos a la utopía. Los equipos se comportan como flechas: cuando dejan de subir, empiezan a caer.

Creo que la clave no está sólo en mirar a las cosas y preguntar el “por qué”, tenemos que seguir mirando a los sueños y preguntar “por qué no”.

[box type=”info” bg=”#” color=”#” border=”#” radius=”0″ fontsize=”16″]Manolo Laguna Elzaurdía es el actual director técnico de la RFEBM. Cuenta con una amplia trayectoria profesional en el mundo del balonmano como docente y entrenador, tanto a nivel nacional como internacional. Profesor de la Escuela Nacional de Entrenadores desde 1991, ha entrenado y dirigido equipos desde la base a la élite en categoría masculina y femenina. Entre sus méritos destaca como entrenador de varios equipo de la Liga ASOBAL, director del Programa de Detección de Talentos en la RFEBM en distintas etapas, seleccionador Juvenil en la RFEBM, coordinador de los Equipos Nacionales de Jóvenes en la FAP y seleccionador Juvenil y Júnior Masculino en la FAP.[/box]

 

 

Deja una respuesta

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación, adaptarse a sus preferencias y realizar labores analíticas. Al continuar navegando consideramos que acepta su uso Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar