La Spartan Race, una prueba de lucha, superación y éxito que bate récords

El pasado fin de semana 12.000 espartanos y espartanas participaron en la Spartan Race de Madrid, la carrera de obstáculos más exigente y dura del mundo. Con esta cifra se batió el récord europeo de participación.

 

LIDERAS I 4 DE JUNIO DE 2015

 

“Espartanos, espartanas, vais a entrar en un campo de batalla en el que ningún otro hijo de Esparta ha entrado antes. Saludad al espartano que tenéis a vuestra izquierda, deseadle suerte en la batalla, suerte en el combate. Saludad al espartano que tenéis a vuestra derecha, de él tomaréis vuestra energía. No le dejaréis caer jamás. ¿Quién sois? ¡Espartanos! Rivas es vuestra casa, debéis honrarla con vuestro sudor. Puede que un día ruede por el suelo el prestigio, el valor, la tenacidad de Esparta, pero ese día no es hoy. No es mañana, no es pasado, no es el año que viene, es en Rivas, es aquí y ahora. ¿Estáis preparados? Espartanos, ¿cuál es vuestro oficio? ¡AROOO, AROOO, AROOO! ¡Adelante!”.

Esta fue la arenga que escucharon los 12.000 atletas que participaron en la nueva edición de la Reebok Spartan Race que se celebró el pasado fin de semana en el Auditorio Miguel Ríos de la localidad madrileña de Rivas. Una prueba de esfuerzo y de superación que es el referente para los amantes del fitness y crossfit.

En esta edición se realizaron dos pruebas, una de élite, la Spartan Súper cuyo recorrido superaba los 13 kilómetros y tenía más de 20 obstáculos, y la Spartan Sprint, más popular y asequible con un recorrido de más de 5 kilómetros que incluía más de 15 obstáculos.

A la dureza de las pruebas que se anteponían ante la meta se unió un acuciante sol que hizo si cabe, aún más dura la batalla, una lucha del atleta contra todos los elementos para salir victoriosos. Llegar a la meta era el premio, la gloria. Pero antes debían de superar los obstáculos del recorrido que consistían en escalar muros de más de dos metros de altura, o subir por una cuerda y salvar fosos llenos de agua y barro, cargar troncos de madera, neumáticos y sacos de arena, lanzar una jabalina, o incluso arrastrarse por el barro para evitar rozarse con alambres de espinos, o saltar un obstáculo de peligrosas brasas , fueron algunos de los obstáculos que tuvieron que superar los espartanos. Por si fuera poco también debían enfrentarse a los “burpees” o soldados .

En el terreno competitivo y ciñéndonos a las féminas, la francesa Marion Lorblanchet se alzó con la victoria en la prueba de élite, mientras que las españolas Elisabeth Coma, que corrió con un dedo fracturado, y Olga Estellé, la acompañaron en el pódium.

Susana Marrón Spartan Race Madrid
La atleta Susana Marrón muestra su medalla tras concluir la Spartan Sprint. Foto de Cristina Moreno Díaz

Pero los verdaderos protagonistas fueron los 12.000 atletas, deportistas anónimos que dieron vida a la carrera. Entre ellos estaba Susana Marrón, una madrileña de 46 años que asumió el reto de participar por primera vez en su vida en esta competición cuando hace apenas dos años no hacía prácticamente deporte alguno. Hoy reconoce que el deporte le ha cambiado la vida.

La atleta espartana nos cuenta como decidió participar en la prueba: “Hace tres meses me propusieron participar en la Spartan Sprint. Lo primero que pensé fue que no sería capaz de superar estos obstáculos, pero luego fui animándome pensando que ya llevaba dos años haciendo deporte y que era posible. Así que decidí entrenarme para la Spartan.”

“Aparte de mis clases habituales en el gimnasio empecé a trabajar el abdomen (core) a través del crossfit y me apunté a un gimnasio donde te preparan específicamente para la carrera. La verdad es que ha sido un entrenamiento duro, muy duro, pero emocionante a la vez.“, continúa Susana.

De la experiencia personal vivida tras esta carrera afirma que “el esfuerzo de todos y los momentos de dolor compartidos, y a la vez esos ánimos y esas alegrías han sido toda una experiencia. Presentarme a la carrera ha sido todo un reto personal, tanto a nivel deportivo como emocional”.

Para finalizar concluye que “es un orgullo haberlo conseguido. Una experiencia única. Se sufre, te ríes, te ayudan, ayudas… Es totalmente recomendable para todo aquel que quiera superarse”.

Al igual que ella miles de mujeres participaron en la Race Spartan, una prueba de superación y de compañerismo donde el sexismo no existe. ¡Todos somos iguales en Esparta!. 

Galería de Fotos de la Spartan Race de Rivas. Fotos de Cristina Moreno Díaz

 

Deja una respuesta

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación, adaptarse a sus preferencias y realizar labores analíticas. Al continuar navegando consideramos que acepta su uso Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar