Cristina Cabeza: «España necesita importar el modelo alemán de profesionalización del deporte femenino inmediatamente»

Hace dos años se convirtió en la primera española en dirigir a un equipo en una de los campeonatos más exigentes del mundo: la Bundesliga. Casi a punto de finalizar su etapa al frente del DJK Trier alemán, la entrenadora española de balonmano, Cristina Cabeza, nos cuenta su trayectoria deportiva, su experiencia en Alemania, y sus expectativas de futuro. 

LÍDERAS I 4 DE MAYO DE 2015

Cristina Cabeza se autodefine en el plano deportivo como una persona inconformista, muy competitiva y siempre abierta a aprender de todo tipo de experiencias. Y así lo ha demostrado, hace dos años se convirtió en la primera entrenadora española de balonmano que recibió una oferta para entrenar en una de las mejores ligas del mundo, la Bundesliga. Aceptó el reto y desde entonces lleva las riendas del DJK Trier, a donde llegó sin conocer el idioma, pero con muchas ganas de dar lo mejor de sí misma, e imprimir su carácter español al disciplinado balonmano alemán . Ahora, tres años después, da por finalizada esta etapa con la satisfacción del buen trabajo hecho.

P.- Toda una vida dedicada al balonmano femenino como jugadora y entrenadora, ¿Quién es Cristina Cabeza?

R.- Soy una chica muy normal, tranquila, con carácter y una fuerte personalidad. En el ámbito personal soy cercana, familiar, divertida y muy amiga de mis amigos, me gusta disfrutar en cada momento lo que toque.
En el ámbito deportivo soy una persona inconformista que siempre busco el mayor rendimiento en la gente que me rodea, muy competitiva y abierta a aprender de todas las experiencias .
Me halaga cuando me dicen que tengo mucha mano izquierda (jajaja) y es cierto que comprendo que no todas las personas en las mismas circunstancias pueden ser tratadas por igual.

P.- ¿Cómo recuerdas tus inicios en el balonmano?
R.- Los recuerdo en el colegio público Dulcinea y, sinceramente, fue un deporte que me enganchó desde el principio. Estaba rodeada de amigas y era un “bicho” la verdad, mote que en algunos sitios, aún me lo recuerdan con mucho cariño.
Después llegué al C.D. Iplacea y a partir de ahí crecí como jugadora, llegaron las convocatorias con la Selección de Madrid, empecé a entrenar con el equipo de división de honor E.M.T. Pegaso, y después me llegó la primera oferta para irme a Almería.

P.- ¿Cómo viviste esas etapas las etapas de Almería y Elche?
R.- Fueron dos etapas importantísimas para mi, tanto en Almería como en Elche. Son ciudades no muy grandes, con buen clima, buena comida, buena gente y mar. En el Vicar jugué durante 11 años y empecé a competir de verdad a nivel nacional, ascendiendo en mi segundo año a DHF. Allí aprendí mucho, tuve experiencias fantásticas y es una ciudad con la que no perderé el vinculo nunca, de hecho mi pareja es de Vicar.
En Elche me acogieron de una manera increíble y mantengo muchas amistades, vivimos momentos difíciles con la crisis, pero el grupo humano siempre estaba por encima de todo y fuimos un verdadero equipo.
Guardo estupendos recuerdos de ambos y no me importaría en algún momento de mi vida, volver a cualquier de los dos clubes. Fui muy feliz.

En los grupos de mujeres el factor afectivo influye mucho y cuando ves a España jugando, te das cuenta del «buen rollo» que hay entre jugadoras y cuerpo técnico

P.- ¿Cómo y cuándo decides marcharte al balonmano alemán?
R.- Fue fruto de la casualidad, yo ya había decidido retirarme y durante el verano de 2012 se pusieron en contacto conmigo a través de mi representante para venir a Alemania a hacer una prueba. Fue tan exitosa que no me querían dejar volver a España a solucionar mis asuntos.
Había otras propuestas, pero la idea de venir a Alemania y vivir una experiencia en un país con tanta tradición balonmanística, hizo que me decantara por ella.

Cristina Cabeza balonmano

P.- ¿Cuál ha sido tu trayectoria en estos tres años en el DJK Trier?
El primer año en Trier fiché como jugadora y  a nivel deportivo fue un fracaso ya que descendimos de categoría. Al final de la temporada, al enterarse la directiva del club que iba a formarme para entrenar, me propusieron llevar el equipo como jugadora/entrenadora en segunda división. Fueron muy valientes en la propuesta y siempre les estaré agradecida.
Durante ese verano y ya en la ENE (Escuela Nacional de Entrenadores), recibí una llamada del Manager del club diciéndome que volvíamos a competir en primera porque el equipo de Frankfurt tenía problemas económicos y lo descendían directamente a tercera división. Mi primera reacción fue…¡madre mía Cris!, Bundesliga, idioma alemán, estas segura? Sí lo estaba, aunque el equipo ya estaba configurado para competir en segunda, decidí tirar hacia adelante y fue un año muy duro. Combinar el papel de jugadora y entrenadora sin apenas poder entrenar para mí misma, fue complicado. Ese año jugamos el play down para descender y un par de jornadas antes del final, conseguimos la salvación matemática. Un gran alivio, una maravillosa experiencia y un gran éxito teniendo en cuenta que eramos y somos el equipo con menor presupuesto en una liga muy competitiva.
En el tercer año, mi trabajo ha estado más enfocado a sólo entrenar el primer equipo, controlar un poco la cantera y buscar talentos fuera de nuestra ciudad. Al final volví a tener ficha de jugadora, aunque he jugado muy poco y sólo en partidos en los que yo intuía que el equipo podría necesitar mi ayuda.
A día de hoy no estamos en puestos de descenso, pero aún quedan cuatro jornadas y el calendario es muy difícil. Si de algo estoy segura es que mientras tengamos la posibilidad de salvarnos, mi equipo luchara y morirá en la pista para conseguir el tan ansiado objetivo…la salvación y volver a jugar en primera.

Es una situación difícil cuando te conviertes en entrenadora de las chicas con las que has compartido vestuario como jugadora

P.- ¿Por qué has decidido no seguir en el Trier?
R.- Estoy segura que mucha gente pensará que soy un poco tonta dejando escapar una oportunidad como ésta, con un club que se ha volcado en mi continuidad, y aún más, estando el balonmano en España como está.
Es muy sencillo, necesito hacer una pausa y poner todo en orden, no he tenido tiempo de asimilar que he dejado de ser jugadora para ser entrenadora y para ello necesito desvincularme de este equipo, en el que lo he hecho todo seguido durante 3 años e intercalándolo con el curso de Entrenador Nacional. Cuando te conviertes en entrenadora de las chicas con las que has compartido vestuario como jugadora se vive un situación difícil. No renuncio a volver en algún momento de mi vida porque la relación con el club es muy buena, pero ahora tengo que poner distancia.
Además la situación en el club es complicada y no puedo trabajar como a mí me gustaría, el club atraviesa por una delicada situación económica que conlleva tener problemas en todos los ámbitos y no poder competir en las mejores circunstancias.

De aquí me llevaré un montón de ideas que me gustaría poner en práctica en España

P.- ¿En qué se caracteriza el balonmano femenino alemán a nivel físico y técnico?
R.- Las jugadoras alemanas son antropométricamente muy grandes, con un físico envidiable y muy disciplinadas, parece la receta perfecta para tener éxito en un deporte como el nuestro. Técnicamente hay buenas jugadoras pero muchas veces su manera de entender el balonmano les provoca algunas limitaciones. Es un balonmano muy táctico y deja poco espacio a la improvisación.

P.- ¿Cómo funciona el balonmano de base en Alemania?
R.- Los sistemas de competición son un poco diferentes a los españoles, algunas fases finales como la de los juveniles masculino se juegan a partido de ida y vuelta. Disponen de ligas desde pre-benjamines hasta juveniles y a nivel nacional y territorial también existen muchas competiciones.
Por lo demás a la hora de entrenar es todo prácticamente igual, solo que aquí los niños desde muy pequeños están acostumbrados a entrenar y jugar en pabellones por razones climatológicas.
Los clubes tienen buenas estructuras de base y ahora mismo hay muchas jugadoras jóvenes jugando en la máxima categoría.

P.- Y a nivel económico ¿cómo se financian los clubes?
R.- En este aspecto me pillas un poco pez, yo puedo hablar de cómo se financia mi club pero los demás no lo sé, existe una parte privada y otra pública, pero la mayor parte de los presupuestos viene de los patrocinadores.
Además el DJK Trier dispone de un pequeño club de socios, llamado el Club 1500, que aporta esa cantidad al club a cambio de disfrutar  de ciertos derechos y priviliegios a lo largo de la temporada, como entrar en la zona vip después de cada partido y compartir mesa con las jugadoras y demás personas allegadas al club.
Sinceramente, siempre estoy más pendiente del tema deportivo que del económico, para ello hay gente cualificada en el club que tratan de conseguir lo mejor para todos.

Plantilla del DJK Trier alemán
Plantilla completa del DJK Trier

P.- ¿Qué has aprendido de estos tres años en Alemania que piensas puede ser útil para el balonmano femenino español?
Después de 17 años en España entrenando a equipos de cantera, aquí he aprendido a manejar un equipo de élite.
Las condiciones no siempre han sido las adecuadas para competir en una liga tan competitiva y a pesar de las dificultades, siempre he intentado sacar el máximo rendimiento de todas y cada una de las jugadoras. Esto podría extrapolarlo al balonmano español, tenemos equipos jóvenes, sin experiencia, que no pasan por su mejor momento, y saber manejar un grupo de chicas en estas circunstancias, te hace crecer mucho a nivel personal y profesional.
De Alemania me llevo un montón de ideas que me gustaría poner en práctica en España. Me llama la atención cómo se organizan las jugadoras desde el principio de temporada para que todas tengan una responsabilidad y se lleve a cabo durante todo el año; por ejemplo, una de ellas se encarga de que en todos los partidos en casa y fuera, nunca falte música en el vestuario y siempre es la misma jugadora. La disciplina es parte de su educación y no se cuestiona.

P.- Imagina que tienes que hacer un equipo con lo mejor del balonmano español y del alemán ¿cómo sería ese equipo? ¿con quién contarías?
Mi equipo sería de cuerpo alemán y con cabeza y sangre española, muy intenso en defensa, rápido en la contra y muy creativo en ataque.
Respecto a la pregunta de con quién contaría es muy difícil ya que hay muy buenas jugadoras españolas y también alemanas, pero me quedaría con un equipo mayoritariamente español y reforzaría posiciones con alguna jugadora alemana, que las hay muy interesantes.

P.- Una liga tan competitiva como la alemana contrasta con los resultados obtenidos en los últimos tiempos de su selección. En tu opinión, ¿qué está pasando?

La liga alemana es un punto de referencia para muchos países con los que hace frontera como Austria, Holanda y Polonia. Se nutre de muchas y talentosas jugadoras de estos países. Eso, sumado a jugadoras de otras nacionalidades, hace que la liga alemana sea tan competitiva. Algunas de sus mejores jugadoras juegan en otras ligas, como en Macedonia, Montenegro, Hungría…
Después de ver el último Campeonato de Europa, mi conclusión es que, como entrenador, tienes la obligación de intentar buscar las mejores jugadoras en cada posición y buscar un equilibrio dentro del equipo, y para mí ese fue el error. Alemania posiblemente tenía la mejor portería de todo el campeonato junto a una defensa muy agresiva, mientras que en ataque dependían mucho de una de sus jugadoras que estaba lesionada. No fueron capaces de encontrar el equilibrio necesario para funcionar como equipo y eso, en competiciones que exigen tanto, se nota.
Creo que con el nuevo seleccionador, Jakob Vestergaard, Alemania va a dar un paso hacia adelante importante y será un rival a tener en cuenta.

P.- Sin embargo en España la situación es la opuesta, la DHF está pasando por un mal momento debido a la crisis económica, pero los resultados de la selección son muy buenos. ¿Puedes comentarnos tu visión sobre este tema?

Los resultados de la selección es la continuidad de un trabajo bien realizado durante muchos años, la salida al extranjero de casi todas las internacionales ha enriquecido mucho nuestro balonmano y aunque al principio pensábamos que podría ser negativo, ha resultado ser todo lo contrario.
Las jugadoras han ganado en experiencia y sobre todo, desde mi punto de vista, ahora que estoy fuera, el llegar a una concentración y encontrarte con tus amigas, tu gente, ha propiciado que se hayan convertido en una gran familia.

En los grupos de mujeres el factor afectivo influye mucho y cuando ves a España jugando, te das cuenta del «buen rollo» que hay entre jugadoras y cuerpo técnico. Esto nos hace pensar que nuestras guerreras pueden llegar tan lejos como ellas se propongan.

P.- ¿Cómo ves el balonmano femenino español en estos momentos?
R.- Por lo que he podido escuchar en estos últimos meses, la situación económica sigue siendo siendo precaria, los clubes no reciben subvenciones, otros tienen que renunciar a jugar competiciones europeas y siempre es el mismo problema, el maldito dinero.
Como es lógico el nivel deportivo ha bajado mucho y eso no es agradable para nadie. Pero la nota positiva es que las jugadoras jóvenes están teniendo mucho protagonismo y eso puede ser beneficioso en un futuro.
A mi me gusta ser positiva y quiero pensar que ese pequeño empujón que necesita nuestro deporte va a llegar y vamos a poder poco a poco volver a los orígenes.

P.- ¿Y el futuro?, ¿crees que se está trabajando bien la base?. 
R.- Creo que sí se está trabajando bien la base desde la federación y sobre todo desde los clubes. Como consecuencia de la crisis, la mayoría de los clubes se han centrado en trabajar con mayor calidad las categorías inferiores porque en realidad es la base de la pirámide que te hace crecer como club. Parece ser que por fin nos hemos dado cuenta de ello en España, y a partir de ahí, los clubes podrán tener una estructura mas estable y nuestras selecciones se verán beneficiadas de ello.

Quiero pensar que ese pequeño empujón que necesita nuestro deporte va a llegar y vamos a poder poco a poco volver a los orígenes

P.- Conociendo el modelo alemán, ¿qué te traerías a España para optimizar el balonmano español?
R.- La principal diferencia radica en la profesionalización del deporte, que importaría a España inmediatamente si fuese posible. A nivel de marketing hay también muchas diferencias, en cómo se promociona el balonmano y en todo lo que conlleva un acontecimiento deportivo. En Alemania  la gente no se plantea cuánto tienen que pagar para ver un partido de balonmano, es un espectáculo, es cultura para ellos, se convierte en una fiesta, en ésto nos llevan mucha ventaja.

P.- Cierras una etapa en el DJK Trier Alemán, ¿Qué planes tienes para el futuro? ¿Volverás a España?
R.- De momento no tengo planes de futuro, me gusta vivir el día a día, aunque tengo muy claro que quiero seguir relacionada con el balonmano, es mi vida. Ahora que conozco la liga y manejo el idioma, no descarto seguir en Alemania, una vez que he desestimado continuar en mi club, aunque tampoco me importaría entrenar en España, aunque sé que la situación es muy delicada. La experiencia vivida aquí me está enriqueciendo mucho, conocer otra cultura, hacer frente a muchas adversidades, retos y metas. Pero no cabe duda que me encantaría poder desarrollar todo este trabajo en mi país.

P.- Para finalizar, ¿cuál es tu sueño como entrenadora?
R.- Mi sueño a corto plazo es salvar la categoría y encontrar equipo para la siguiente temporada, seguir aprendiendo, formarme adecuadamente y en un futuro volver a vivir experiencias dentro o fuera de España compitiendo a máximo nivel o como seleccionadora nacional.

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