¿Cómo trabajan los servicios médicos de la Federación Española de Surfing?

Desde que el surf fuera nombrado deporte olímpico de plano derecho en los JJOO de Río 2016 se abrieron nuevas puertas y oportunidades que hasta la fecha este deporte no disfrutaba.

Los servicios médicos de la Federación Española de Surfing fueron conscientes que este nuevo escenario de oportunidades, que iba directamente relacionado con una mayor responsabilidad, ya que los deportistas pasaban a jugarse becas y sobre todo una posible clasificación para los JJ de Tokio 2020.

Los servicios médicos, comenzaron a diseñar una serie de protocolos y actuaciones, con el objetivo de maximizar el rendimiento de los deportistas, tanto durante la temporada, como en la actividad competiitiva internacional del equipo nacional.

Trabajo previo a la competición y durante la misma

Durante todo el año los servicios médicos mantienen un contacto fluido con el deportista, lo que les permite conocer en un alto porcentaje, posibles molestias y puntos débiles en su preparación.

En el periodo de pre-competición, los deportistas deben mandar todos los días, información sobre su actividad deportiva (si han surfeado o entrenado físico), así como el tiempo de entrenamiento y la percepción de esfuerzo del 1 al 10, siendo 1 lo más descansado y 10 fatiga máxima. Con toda esta información, los servicios médicos calculan diariamente la carga de entrenamiento de cada deportista, y de trabajo en agua o en seco.

Con esta carga de entrenamiento, se calculan los ratios entre carga aguda y carga crónica, para lograr un mantenimiento óptimo. La carga crónica, es el promedio de la carga de entrenamiento del último mes, podríamos llamarlo condición física. Este promedio, se divide, entre la carga aguda, que es el promedio de la carga de entrenamiento de la última semana, podríamos llamarlo fatiga.

Condición Física-Fatiga= Rendimiento

A medida que se acerca el campeonato se hacen todos los preparativos del viaje, intentando ir con el suficiente tiempo de anticipación, para facilitar a nivel biológico y fisiológico, la adaptación del cuerpo.

Ya en el destino durante los primeros días se llevan a cabo entrenamientos suaves, con baños para coger sensaciones, probar las condiciones y adaptar el material. Progresivamente, se van realizando ejercicios más tácticos y competitivos. Todas las tardes se realiza un entrenamiento regenerativo, con el objetivo de recuperar tanto física como mentalmente y comenzar con la mejor preparación posible.

Protocolos durante la competición

Durante la competición, se diseñan una serie de protocolos, orientados a mantener al máximo el rendimiento de los deportistas, protocolos que se dividen en 3 fases:

A. Fase previa a la jornada de competición. Recién despiertos, los deportistas realizan una pequeña activación, de unos 15´-20´, donde trabajan movilidad articular, con estiramientos, juegos y ejercicios de activación muscular. Al finalizar esta activación desayunan, y de ahí se dirigen al lugar donde se celebra el campeonato.

B. Fase durante la jornada de competición. Generalmente los deportistas se dan un baño antes de que comience la competición. Durante este periodo, el trabajo tiene ciertos matices en función de si es categoría junior u open. Es un momento de acompañamiento y si alguno ha tenido alguna molestia se le ayuda a calentar, o a preparar la zona antes de entrar al agua. También les proporcionamos agua, para que estén siempre hidratados y diferentes alimentos en la zona de competición, para que el deportista vaya gestionando en función de sus necesidades: hay desde fruta, hasta chocolate, con un alto índice glucémico. También se intenta que los deportistas entre mangas, sobre todo en destinos de mucho calor, mantengan su temperatura a nivel central, por lo que se les aplican paños de algodón, empapados en agua fría y hielo.

C. Fase post jornada de competición. Una vez finaliza la jornada y se regresa al hotel, comienza un periodo muy importante, en el que se realizan una serie de acciones, tanto colectivas como individuales, orientadas a reducir la fatiga, tanto física como psicológica.

Se realiza un entrenamiento regenerativo cuyo objetivo es ayudar al cuerpo a relajar, para lograr la máxima recuperación para afrontar la próxima jornada con estiramientos, movilidad, clases de yoga o protocolos de hidroterapia en carga con agua a unos 12 grados. En este momento el deportista debe tener un momento para descansar a nivel psicológico, y analizar de manera individual y colectivo el día de competición.

Tras esta actividad colectiva, se inicia una fase más individual, basada en el trabajo de camilla, donde los deportistas acuden para intensificar un poco más el trabajo en zonas concretas, ya sea para minimizar consecuencias de la jornada competitiva como un dolor, o sobrecarga.

Las jornadas siguen transcurriendo con esta estructura, siempre con matices por diferentes circunstancias, pero sin perder el objetivo principal, de ayudar a los deportistas a mantener al máximo su rendimiento deportivo.

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