Sara Coloret: “Todavía es raro ver a mujeres en motocross”

Gasolina, barro, velocidad, adrenalina. Son los ingredientes que figuran en la vida de Sara Coloret Fernández, una joven cántabra que desde los ocho años no concibe su vida sin motos alrededor.

Cristina GalloCRISTINA GALLO | 15 MAYO DE 2017

Motocross, Supercross, Cross-Country, incluso Enduro, ha probado todo y el motocross continúa siendo su prioridad. Con catorce años ganó el Campeonato cántabro de Promesas imponiéndose a todos. Con diecisiete años era quinta en el Absoluto de Cantabria. Siempre ha corrido contra ellos porque el motocross es una modalidad a la que las mujeres todavía no han llegado en número.

Ella puede decir que es una de las pioneras en este país, junto a Gabriela Seisdedos, las máximas exponentes en la que “todavía es raro ver a mujeres”, confiesa Sara Coloret, que con veinte años compagina su pasión por el motor con sus estudios de Diseño y edición de publicaciones impresas y multimedia.

Sara Coloret

Sara Coloret, subcampeona de España de Motocross desde 2012 a 2016

Su familia fue quien llevó a Coloret al mundo de las motos, “a mi padre le gustaban las motos y le regalaron una a mi hermano, así que cuando le pedí una moto, no se pudo negar. Cogí mi primera moto a los ocho años y desde entonces no la he dejado”. La competición llegaría inmediatamente después, sin cumplir los nueve años, siguiendo los pasos de su hermano que corría en el campeonato regional de Cantabria. “La primera carrera recuerdo que fue en Valladolid en el mes de febrero, estaba tan congelado el circuito que los charcos eran hielo. Al salir el sol se descongeló y se hizo una pasta en la que caíamos todos en el entreno. Recuerdo que mi madre me dijo “si no quieres no salgas”, pero yo dije que con acabar tenía suficiente.”

“Soy muy dura. Pienso, di lo que quieras que ya te ganaré en la pista…”

Desde entonces siempre ha corrido contra hombres, habitualmente siendo la única mujer en carrera, sin obstáculos legales para competir pero con situaciones incómodas a las que reconoce se ha acostumbrado a convivir. “He crecido con esto. Sé que es un deporte masculino.Yo no tengo problema en correr el nacional con chicos, lo que quiero es mejorar. A mí me ha costado llegar aquí, he ido mejorando año a año con sacrificio. Las pioneras en motocross somos Gabriela Seisdedos y yo, con 23 y 20 años, somos muy jóvenes y todavía es raro ver a una chica haciendo motocross. Todo el año corro con los chicos, excepto las tres carreras de féminas del Nacional de motocross. Ves a padres que echan bronca a sus hijos porque les ha ganado una niña, o peor, chicos que hacen comentarios feos… A mí no me afecta, porque siempre lo he vivido, pero sé que alguna en mi posición lo habría dejado. Soy muy dura. Pienso, di lo que quieras que ya te ganaré en la pista, y si vienen a por mí, por muy pequeña que sea me hago fuerte encima de la moto.”

Foto: ASMedia/ÁLVARO VILLA

Sara Coloret ejerciendo de monitora en en la 36#School

Coloret mide 1,62m y maneja motos que están hechas para personas de 1,80m. Para tomar la salida de una carrera necesita un banco para subirse a la moto, una desventaja que en ocasiones le afecta en competición, “en marzo tuvimos una carrera en la que llovió muchísimo, un circuito muy embarrado, que provocó la caída de un piloto delante de mí. Al intentar esquivarle, no pude echar el pie a suelo y me caí, porque cuando yo quiero apoyar la pierna, la moto está tan tumbada que ya no la puedo levantar, porque son 108 kilos”.

Ni el peso de la moto, ni su altura han alejado a esta joven cántabra del motocross, un deporte que no fue el primero en su vida, aunque sus comienzos deportivos se dieron en una modalidad muy alejada del motor, “hacía gimnasia rítmica con el colegio, pero el fin de semana era para la moto. De pequeña tuve problemas por hiper laxitud, me dolían las articulaciones, y dejé la gimnasia. El médico no encontró el origen de esos dolores, de hecho tengo problemas de espalda, pero cuando me subo a la moto me da igual que me duela”

Reconoce que ha habido temporadas que lo ha pasado mal por estas dolencias, pero no ha variado su forma de preparación, simplemente suprime los ejercicios que más le molestan, pero “en la moto se usa todo. Es un deporte que no puedes solo estar fuerte de brazos, necesito estar fuerte de piernas y de espalda”. Su rutina semanal incluye gimnasio, carrera, bicicleta, natación… “cualquier ejercicio es bueno, hacer deporte está bien para el motocross. Se usa todo el cuerpo”. Un entrenamiento dirigido a distancia porque su entrenador está en Burgos, en la 36#School donde ella ejerce de monitora los fines de semana libres. “No puedo tener un entrenador en Santander porque todo es dinero y el fin de semana te tienes que mover para entrenar. No hay circuitos en Cantabria, en cambio en Cataluña, en un desplazamiento de media hora tienes tres”.

… “necesitaría más ayudas para correr el Mundial, porque no tenemos recursos y por eso no corremos”.

El coste de su especialidad es importante, la máquina, los neumáticos, la gasolina, los desplazamientos para cada entrenamiento y competición… “necesitaría más ayudas para correr el Mundial, porque no tenemos recursos y por eso no corremos. El año pasado hubo una carrera en Francia y mis padres me la pagaron porque me hacía mucha ilusión, siempre ha sido mi objetivo porque es la élite, pero no nos lo podemos permitir. La inscripción a una carrera cuesta 300€ y la licencia de un día son 400€, es mucho dinero. Tengo sponsor privados, pero al final sale todo de casa y mis padres son trabajadores normales, ni tienen empresa ni nada. Que te den dinero cuesta mucho. En general en España el motocross es un deporte que no se conoce. La gente me pregunta, qué es eso?”.  Ese mismo 2016 cumplió uno de sus sueños, competir en el Europeo de Motocross y, en su primera participación, regresó de Polonia con una decimoquinta posición final en una parrilla de 41 pilotos.

En 2016 Sara Coloret compitió en el Europeo de Motocross donde obtuvo la 15ª posición..

En casa fue su hermano el que abandonó el deporte, “porque empezaba la universidad y no había dinero para dos motos. Yo estoy haciendo un grado superior de diseño gráfico, y ahora estamos de prácticas. Mañanas y tardes voy a un estudio de prácticas y cuando termino me voy a entrenar. Y el fin de semana a entrenar o dar cursos para poder sacar algo de dinero para hacer carreras. Tengo una pequeña beca del Gobierno de Cantabria,, pero no hay beca federativa. Si no nos ayudan a las que estamos arriba a seguir creciendo…”

“Tengo una pequeña beca del Gobierno de Cantabria, pero no hay beca federativa. Si no nos ayudan a las que estamos arriba a seguir creciendo…”

Ella ha seguido compitiendo en todo lo que puede, motocross en invierno y en verano supercross y cross country, aunque también ha probado el Enduro, especialidad en la que debutó por todo lo alto en la prestigiosa prueba de los Seis Días (ISDE), también conocida como las Olimpiadas del Enduro. Una competición por equipos en la que España participaba en féminas por primera vez. “Fue mi primer enduro. Me llamaron de la federación porque buscaban chicas para correr. Nos hicieron un campus de selección de diez chicas y de esas fuimos a Navarra seis que competimos en dos equipos. Ese ha sido el único enduro que he corrido”.

Desde hace unas temporadas existe un campeonato de féminas, creado por la Comisión de Motociclismo Femenino, para dar una oportunidad a todas a competir, pero la parrilla sigue sin llenarse. “Haber hay chicas pero no se animan a correr, lo que no entiendo es porque no corren el de féminas. La Comisión de Motociclismo Femenino organiza campus en el que nos juntamos unas 40 chicas entre enduro y motocross. Yo no conocía al menos a 30, y no he visto a ninguna de ellas en el Nacional”.

CROSSCOUNTRY

Coloret desconoce la razones de una situación que se repite, “en el Nacional hay niveles muy distintos, pero al final siempre somos 11 o 12, llegan nuevas y hay otras antiguas que desaparecen. Nos están ayudando con ese Nacional, independientemente de cuántas seamos. Yo he corrido el Europeo y el Mundial. En Polonia fuimos 56 chicas, ya es una parrilla importante. En Francia corrí un par de carreras del nacional y había casi 40 pilotos. Yo entiendo que una carrera quiere ver la parrilla llena (del Nacional) y haría un llamamiento a que vengan a correr”.

0b82f32397bfcecf333376f881dc89de_400x400Cristina Gallo Suárez es periodista deportiva y escritora española, autora del libro Lágrimas por una medalla junto a la exgimnasta Tania Lamarca, y desde mayo de 2015 directora y presentadora del programa de radio Ganamos con ellas en la RPA, dedicado a las mujeres asturianas del ámbito deportivo.

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